Sunday, November 13, 2005

Despedida

Bueno a llegado la hora de la partida, nos llevan hoy a Nuremberg,
nos juntan con algunos voluntarios destinados a la milicia
los señores del Partido Nazi con sus discursos tan encendidos
han echo un buen trabajo aqui reclutando gente,
lo que si esta mas que claro es que ninguno de sus hijos estara alla,
todos esos patanes se buscan cargos en el partido y solo escuchan de la guerra
en los boletines y diarios que llegan desde el frente.
A llegado toda mi familia a la estacion de trenes a despedirme
va tambien conmigo al frente mi amigo Gustav Crass,
con la diferencia que el va porque cree en la victoria final, yo obligado a ir.
Echare de menos esta ciudad con sus tres rios. con sus barcazas,
con sus catedrales y los paseos por el parque con mi hijo,
papa ahora se transformara en heroe de una patria olvidadiza
que solo desea mi sangre con fines mezquinos.
No quiero que nadie me vea llorar, escondo mis lagrimas en el sucio pañuelo,
mi madre no a podido venir, los achaques de sus años la tienen postrada en cama,
mi padre como viejo roble que es viene a darme la despedida,
aunque la verdad es que el ni yo creemos eso, espero que si se pone peor esto
no lo termines reclutando a el tambien, mamà moriria.
Ya es hora de subirnos al tren, viene la peor parte, la despedida
tengo que intentar por todos los medios que sea lo ms rapido y facil,
debo intentar subirme al tren sin siquiera mirara atras,
no es bien visto entre Alemanes eso, uno debe ser fuerte,
los hombres de abrigo de cuero negro que se pasean entre nosotros,
nos lo recuerdan con su presencia, derrotismo, condusta derrotista,
tienen todo un vocabulario para evitar que uno diga lo que piensa
esta guerra no legara a ninguna parte, por mucho que hoy ganemos terreno,
nuevamente se a unido el mundo contra nosotros
Querido hijo Pablo, no te imaginas que deseos tengo de quedarme contigo,
de verte crecer y transformarte en un hombre de bien, de ser todo aquello
que yo nunca podre ser, ven aqui, dejame dart un abrazo, no quiero que me veas asi
las que tengo cayendo de mis ojos no son lagrimas de tristeza,
son de alegria por saber que luchare con toda mi alma porque vivas en un mundo mejor.
Querida esposa mia, cuida a nuestro hijo hasta que vuelva, que sepa que lo amamos
no lo abandones y guialo con sabiduria por el camino del bien,
solo te pido que me esperes porque volvere,
ahora por lo que mas quieran, por piedad dejenme ir,
que este tren se aleje pronto de aqui, que me muero si me quedo,
por fin el silbato salvador del maquinista indica la hora de abordar
lentamente nos vamos subiendo a los vagones atestados de soldados y voluntarios,
de todo este mar de gente quiza cuantos no volveran.
Logro despues de pelear con un artillero flak, un lugar en la ventana,
y me despido de ustedes mientras lentamente el tren gana velocidad.
Me abandono a todo lo que pueda pasarme de ahora en adelante
solo le pido a Dios una cosa, poder volver a ver alguna vez a mi familia.

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